jueves, 8 de julio de 2010

La magia de los once


Qué puedo decir! Ayer fue una repetición de "La noche triste" para todos en Berlín, con la gran diferencia de que esta vez no lloraron los espan~oles sino los alemanes y los que vivimos en Alemania. El 1-0 a favor de Espan~a acabó con el espíritu mágico del mundial en Alemania. Puede haber muchos clichés y recelos contra los alemanes, hay momentos en que se hacen los difíciles y le colman la paciencia a uno que viene de fuera, pueden tener muchos defectos que molestan y virtudes que amuinan, pueden ser inflexibles al grado de enloquecer a cualquiera o inseguros hasta rayar en el absurdo, con frecuencia caen en el papel de "sabelotodo" que los hace aparecer como arrogantes o al contrario se hacen los "yonosénada" para evitar compromisos con cualquiera por lo que aparecen como egoistas, pueden ser serios, indiferentes y callados a un nivel enfermizo y al mismo tiempo pueden tener la virtud de controlar y espiar a los demás especialmente cuando se trata de extran~os, en fin se les pueden achacar mil fallas más de manera justa o injusta, pero cada cuatro an~os hay un factor que homologa a todos los alemanes y los convierte en una ola colectiva de frenesí y vitalidad positiva: el Mundial de Fútbol! Cada cuatro an~os durante un mes los alemanes se vuelven el pueblo más simpático, divertido, amistoso y festivo que pueda uno imaginar. En Berlín la legendaria "Fanmeile" en la Avenia 17 de Junio en el corazón de Tiergarten se vuelve una verdadera obligación para quienes quieren conocer de cerca a los alemanes y la fiebre por el fútbol que los caracteriza. Apenas aparecen los "once mejores" (como los alemanes llaman a su selección) en la pantalla gigante la pasión se desborda y los alemanes empiezan a bailar, a cantar, a gritar a reir sin problema ni restricción. Hablan con propios y extran~os, se toman fotos con quien pase por enfrente, las chicas en minifalda y shorts se pintan la bandera en el ombligo y coquetean con los fans, corre la cerveza hasta agotarse sin que nadie se ponga agresivo ni "hooliganero", el "negro-rojo-y-oro"tapiza el paisaje, un mes entero los alemanes pueden hacer alarde de nacionalismo sin que suene obsceno, no hay alemanes ni extranjeros sino simplemente un ente único fanático del fútbol. Es un latido conjunto por toda la ciudad, los alemanes no se conocen a sí mismos en medio de ese trance deportivo y uno como "fueren~o" no puede hacer más que disfrutarlo y sumarse a la alegría colectiva , brinca y ruge con cada gol del equipo "blancoynegro" y se abraza de quien está al lado sin saber ni su nombre, ni su nacionalidad con la esperanza de que este espíritu dure hasta la final. En medio de esta "borrachera futbolística" uno espera que Alemania gane cada partido hasta llegar a la final. Curiosamente si en la final Alemania no gana los alemanes igual celebran, como lo hicieron en 2002 al perder contra Brasil, lo importante es que la fiesta colectiva duró hasta el último día, la ilusión del fútbol vivió hasta el último momento del Mundial.
Lo triste es cuando Alemania pierde en cuartos de final, entonces la fiesta acabó y el ánimo se viene completamente abajo, el Mundial ya dejó de ser el motivo de alegría conjunta. No es tanto la derrota lo que entristece a los alemanes como el hecho de saber que ya se terminó la fiesta. Por eso ayer fue la Noche Triste del fútbol alemán para todos los que vivimos en Alemania, todos nos habíamos hecho a la idea de prolongar el buen ánimo hasta el domingo 11 de Julio. En fin, hoy amaneció el día muy soleado y nos espera una semana con temperaturas hasta de 37°C, a los alemanes se les ve muy alegres y sonrientes por la calle, habrá quienes digan que es por el verano de maravilla que estamos disfrutando, pero yo creo que más bien es porque ya están pensando en la próxima fiesta del fútbol en el 2014!
QUE VIVA LA SELECCION
ALEMANA DE FUTBOL CON
TODOS SUS SEGUIDORES!!!!